En tiempos de elecciones, ¡votaciones!

How long is hair?

Pues eso, a votar se ha dicho, yo traduciré y cantaré una canción de artista más votado. En caso de empate o de que la cosa esté muy reñida es posible que versione a los dos artistas en cuestión La encuesta va a estar abierta un mes, ya sabéis que el DJ siempre se reserva el derecho de pernada a hacer caso.

Cuatro barbudos y un funeral

Esto de la encuesta se me ha ocurrido porque he caído en que si yo fuera Chávez, en Aló, Presidente seguramente cantaría mucho. Bajo la ducha, una ducha instalada en un plató, como si fuera Qué apostamos. Os podéis imaginar, por otra parte, las ventajas y desventajas de vivir en una Capicracia. Para empezar, habría que hablar para dentro, no gritar casi nunca y saber escuchar. Parece que todo esto es bonito y está bien, pero me consta que muchos de vosotros, o deseosos súbditos míos, no sabéis hablar para adentro, válgase vuestra vida lo que os den por ella. Así que muchos no podríais hablar, imaginaos los líos que se formarían en las barras de los bares, a ver cómo distingues tú  estramonio o perlas del desierto para tu gin de moda.

Why do I love Electric Ladyland?

Chistes y artículos

Puede que mi artículo “Transiciones por la iconoclastia”, que ha desfilado en este blog, sea un chiste. O que haya chistes con una increíble capacidad de síntesis.

En cualquier caso, este twit que acabo de leer dice lo mismo que el artículo.

Como recordaréis quienes lo hayáis repasado, en aquel texto yo recuperaba la letra de “My pictures of you”, de The Cure, lamentando que ya no podamos romper las fotos de nuestras personas amadas porque ya no están en papel.

Trovar la letra S02E01. Más música, nuevos personajes y un sintetizador ruso

Puedo juraros que no lo he hecho a propósito,  poco me importa que me creáis o me deis por perjuro. El caso es que el jueves pasado se cumplieron justamente seis meses desde mi anterior entrada en el post, seis meses de actividad 0. En aquel seis de marzo de 2012 reposteé un chiste ajeno pensando en ir colgando de vez en cuando contenidos más ligeros para no tener que esperar a tener una traducción o una grabación completas… pero perdí fuelle. Llegó la Semana Santa, llegó el mes de mayo con sus cursos varios, se apretujó el calor, y me fui sin despedirme.

Lo verdaderamente curioso, sin embargo, es que aquel 6 de marzo se cumplían precisamente otros seis meses y un día desde la creación del blog, el 5 de septiembre de 2011. Seis meses con veintitantas entradas. Todo esto ha sido casualidad, de haberlo planeado (aquí sí que me creeréis) no me hubiera salido ni por asomo.  Precisamente por eso voy a convertir aquellos seis primeros meses, con furibunda retroactividad, en la primera temporada del blog.

Hoy empieza la segunda temporada de Trovar la Letra. Y viene cargadita de novedades.

Pues no, señor Wonka. Más bien de escribir en calzoncillos en mi cuarto.

Previously, en Trovar la letra, vuestro héroe melódico vivió aventuras increíbles, susurró canciones a una grabadora que encontró en un cajón ajeno, tuvo que asesinar al Director General de su empresa cuando le descubrió grabando un espectáculo sexy en la oficina extraños sueños… pero acabó por sentirse solo y acorralado ante un formato que él mismo había inventado.

Sí señores, ese fue el problema. Cuando empecé el blog no se me ocurrió grabar mi voz a capela, pero una vez que empecé era lo único que vosotros, oh público, oh hienas insaciables, parecíais apreciar. A mí mi voz empezaba a darme urticaria, las canciones que verdaderamente me apetecía cantar se iban acabando, y hasta mi mujer me tapaba la boca cuando tarareaba entre sueños. Por si fuera poco, las visitas se habían estabilizado sin que yo hiciera nada gracias a la mágica presencia de los Beatles, los todobuscados de la red. Y de George Harrison. Y de la extraña popularidad de un post cafre colgado en ocasión de San Valentín, con la redacción invitada de Camila, que reseñaba un artículo mío sobre The Cure y el amorío (pos)modelno. Me eché a dormir.

Sin embargo, un buen día, un amigo regresó de África (esto es cierto). Alto y delgado, un hombre guapo y de barba hirsuta curtida al sol de Mozambique que toca la guitarra como quiere. Pues no va y me dice: “Oye tío, quiero grabar Suzanne contigo tío, me mola mazo esa canción”. Quedamos en casa con micro, tarjeta de sonido, ordenadores, una guitarra, nuestros cuerpos excitados y sudorosos y comenzamos a grabar. Y… ¡os quedáis con las ganas de escuchar el tema! Jaja, ¿Habíais olvidado que esto ahora es una serie, o qué?

En la próxima entrada Luis, que es amigo del cole, un tipo gracioso y majo donde los haya, además de gran guitarrista e Ingeniero de Montes pefeceando, os dejará escuchar la nueva versión de Susana y os explicará, de viva letra, qué es lo que hemos hecho, por qué le apetecía colaborar aquí, o por dónde cree que puede tirar esto. Os podéis imaginar que en eso puede tener razón… o no, porque como empiece a tener más protagonismo que yo al final de la temporada me lo cargo poniéndole una bomba a la silla de ruedas de su abuelo y Santas (santísimas) pascuas, ni siquiera sospecharán de mí. Pero no adelantemos acontecimientos. La próxima entrada será de Luis, ya os contará él sus cosas. Quién sabe, igual os convence.

Luis, en todo su esplendor. Gracias a Zuquenber, pero sobre todo a Caneda por ser tan grande.

¡Pero no os voy a dejar sin música! Os voy a colgar un proyectito que hicimos Marco (aka mziu) y yo a finales de la primavera pasada, aprendiendo a editar sampleos con Ableton. Comprado, siempre comprado, que vale la pena. El tema mola, y es otra manera de deciros que he estado haciendo muchas cosas durante estos meses, muchas de ellas muy relacionadas con la música.

Por último, para los puretas, si los había, del formato inicial del blog, que consistía en traducir canciones y comentarlas en plan teórico, os prometo bismarckianamente que no voy a abandonar ese hilo. Eso sí, os recomiendo MusiXmatch, una aplicación de Spotify, pero no solo, que me descubrió Camila y que le quita en parte el sentido a este blog. Básicamente te pones un tema, abres la aplicación y la letra desfila, muchas veces sincronizada, ante tus ojos.

Próximamente Susana 2.0, el sintetizador ruso… y mucho más.

¿Es un órgano? ¿Es una central nuclear portátil? No, es el sintetizador Estradin 314.

Voz: incrustada, o las pesquisas de un pardillo en la red

Parece que la entrada con mi versión a capela de Suzanne os gustó, pero me quedé con cierto regomello (también conocido como “mal sabor de boca”) porque el enlace al archivo era bastante incómodo. Varios clics, una descarga, y luego encima se abría automáticamente el Windows Media Player, cuando todo el mundo sabe que la mitad de vosotros emplea el MacBook o MacPro de turno… En fin, y un coñazo. Pero eso se ha acabado. He conseguido la respuesta a la pregunta: ¿cuál es la mejor manera de reproducir audio en un blog wordpress.com?

¿Será esta mi salvación?

¿O más bien la cajita de marras?

¿O esta otra movida dedicada a neozelandeses de 6 años?

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